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LA COSIFICACIÓN A LA MUJER
Cosificar a las mujeres es una de las prácticas más
extendidas de la publicidad. Usar el cuerpo femenino como
un adorno o un objeto sexual, ya sea vestido, semidesnudo
o desnudo, es una estrategia publicitaria recurrente, cansina
de tan utilizada, que lo mismo sirve para vender un gel o un
desodorante que un reloj, un vehículo, un móvil, una
maleta, una alfombra, un tractor.
Representa la promesa de un placer que el consumo del
producto promocionado va a proporcionar, un placer
asociado a la sexualidad (‘el sexo vende’ es uno de los
principios publicitarios más consolidados) y simbolizado no
en la mujer como sujeto de esa sexualidad, sino en su
cuerpo como señuelo de placer ofrecido a los varones. Esta
representación no sólo la cosifica sino que, además, parece
que la excluye como potencial clienta o consumidora de una
enorme gama de productos del mercado. Casi todos los
que no tengan que ver con el hogar y los cuidados, la moda
o la belleza.
UNÁMONOS Y DETENGAMOS LA COSIFICACIÓN


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